«Voy a dar pelea»

 

«Voy a dar pelea» le dijo Macri a Vargas Llosa. Luego vino un sin fin de declaraciones dentro del espectro político de la coalición que gobernó de 2015 a 2019.

«No soy su amigo» (Larreta distanciándose de Macri)

«Hubiese puesto una persona con un poquito mas de experiencia política» (Jorge Macri  despegándose de la designación del importante cargo de Marco Peña en la gestión anterior).

«No tiene dotes de estadista» (Storani calificando a Macri)

«Con una copa de Malbec dicen cualquier cosa desde la comodidad de la casa» ( el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela,  haciendo alusión a Patricia Bullrrich)

Este pequeño resumen de declaraciones cruzadas entre miembros del espacio CAMBIEMOS dan una idea de lo dura que está la interna. La muerte de Fabián Gutiérrez, ex secretario de Cristina apresurò los tiempos.

«Crimen de extrema gravedad institucional» decía el comunicado que Bullrrich logró imponer y dar a conocer, cuando todavía quedaba pendiente el debate interno por la redacción,  pero que con el apoyo del ala más dura del macrismo (Cornejo, Pichetto, Wado Wolff, Petrella, Iglesias, etc), logrò imponer. Larreta hizo silencio, pero en su entorno reconocen que no fue un crimen político. Por su parte, Ritondo, Esteban Bullrrich, Masso, Jorge Macri, Grindetti, Valenzuela, entre otros,  pusieron el grito en el cielo al ver la publicación.

Ahora se avecina un choque de planetas por las candidaturas en C.A.B.A. y sobre todo por el perfil que tomará JUNTOS POR EL CAMBIO en 2021. Vidal dijo el 09/07 en una reunión por zoom con diputados provinciales que el espacio necesita una autocrítica para volver a ganar. La mayoría de los dirigentes del PRO de la provincia de Bs. As., intendentes y legisladores incluidos, apuestan por re perfilar el espacio y reinventar la propuesta electoral, en sintonía con la autocrítica y la refundación que propone Vidal.

El mismo día que Larreta se sentaba junto a Alberto Fernandez y el resto de gobernadores, en una muestra de unidad, sabiendo que está creciendo en las encuestas  en el electorado que trasciende la General Paz,  y que una de las razones es su «cercanía» con el presidente, Macri le habla a Vargas Llosa de su intención de querer jugar en 2021.

Casi sin dirigentes que le respondan en la provincia de Buenos Aires, la única posibilidad razonable de competir sería presentarse como Diputado por CABA. En el Larretismo cayeron muy mal esas declaraciones. De cualquier forma, si realmente quiere volver, Macri,  primero deberá tallar en esas posiciones y convencer a la mayoría de su propio partido que su candidatura es viable y tiene lugar. La foto de hoy dice que está muy lejos de lograrlo.

La carta que le queda a Macri es «la gente». La que se movilizó al obelisco, protestó a favor de Vicentìn y firmó el documento de la «infectadura». Su sueño es equiparar la epopeya de Cristina, la única ex presidenta desde el regreso de la democracia, que logró volver al poder. Ese macrismo intenso, persistente y duro,  es alimentado desde las redes sociales donde también es muy clara la «grieta» con el sector «dialoguista» que intenta despegarse de los talibanes del ex presidente de Boca, pero que en el fondo están cortados con la misma tijera.

Por Roberto Mitetiero