Femicidios, la otra pandemia

 

Hace 55 días que estamos en aislamiento social y obligatorio, en lo que va del año hubo más de 96 femicidios en todo el país y 49 desde la cuarenta. Una cifra que alarma a las colectivas feministas  que reclaman con voz fuerte y potente la emergencia nacional en materia de violencia de géneros.

En Moreno, la violencia machista asesinó a 3 mujeres en dos semanas. Camila Tarocco de 26 años, Olga Verón de 37 años y Rosa García de 64 años. Ellas y sus hijes fueron víctimas de un sistema patriarcal que lejos de dar tregua en un contexto de pandemia, deja en evidencia la ferocidad y el latente peligro de quedarnos en casa.

A nivel nacional y desde el 10 de diciembre de 2019 existe el flamante Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, y lo mismo ocurre en la Provincia de Buenos Aires con el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual. Lamentablemente  los femicidios, la otra pandemia, avanza veloz sin dar tiempo a que se implementen políticas públicas integrales y  transversales  que puedan contrarrestar la seguidilla de homicidios agravados por mediar la violencia de género.

A nivel local llama poderosamente la atención que no esté funcionando la Mesa Distrital de Géneros,  espacio sumamente necesario para pensar y construir las redes sociales que permitan abordar  en conjunto la problemática que nos atraviesa a todes.

Es que no alcanza con promocionar un número de teléfono, sobre todo si entendemos que las instituciones públicas como las Comisarías y la Justicia son instituciones profundamente patriarcales, y sobre todo si nos hacemos cargo que muchas de las instituciones que debieran dar respuestas hoy no lo hacen, ya sea por el colapso, el desborde o la falta de perspectiva de género.

Es por ello que las Mesas Distritales son de vital importancia. Porque en la diversidad de su conformación nuclea a las diferentes instituciones y organizaciones sociales que trabajan y acompañan las situaciones de violencias, además de permitir  la deconstrucción y la construcción con compromiso y perspectiva;   generando políticas publicas verdaderas.

Por eso necesitamos que funcione a nivel local, es obvio que el contexto nos obliga a pensar en conjunto. El contexto exige que funcione la Mesa Local. Su ausencia es  impensada en un distrito con una intendenta mujer, impensada en un distrito con alguien que viene de una organización social.

Esta ausencia no puede seguir silenciada, necesitamos de todas las voces para poner en agenda la  violencia por razones de género. Por Camila, por Olga, por Rosa y por todas las victimas del patriarcado necesitamos con suma urgencia la Mesa Distrital de Géneros de nuestro querido Moreno.

Por Anahi Sanchetta