La «infectadura» de los «intelectuales» M

 

Unas 300 personalidades  argentinas, que se consideran a sí mismas como «intelectuales», integrado el clan por escritores, actores, ex funcionarios macristas y adherenrtes; firmaron un documento donde califican a la cuarentena como una «infectadura”. Dicen también,  que la democracia está en peligro y niegan  la ayuda  del Estado  a los sectores más vulnerables,  monotributistas y a las empresas en general.

¿Quiénes firmaron  ese documento?  Entre otros, Juan José Sebreli (días antes  había manifestado que lo de Villa Azul era comparable al Gueto de Varsovia durante la guerra mundial y el nazismo, o también habìa llamado a la «desobediencia civil), Luis Brandoni (aquel que fue un excelente actor y hoy sólo muestra lo triste que es llegar a la vejez sin neuronas funcionando), Darío Loperfido (ex funcionario de la Alianza y del macrismo,  que, por detallar algo, negò los 30.000 desaparecidos) o Sandra Pitta (la investigadora del Conicet que tuvo que ir a un programa de TV para  ver si ganaba dinero, a efectos de seguir con sus investigaciones en el Conicet porque el gobierno macrista había quitado recursos, y ahora sale a atacar a un gobierno que  le devolvió  a la ciencia el lugar que merece. Contradictorio, ¿no?).

Primera conclusión: ¿Se necesitaron 300 «intelectuales» y el mejor nombre que se les ocurre para calificar la situación que vivimos es «infectadura»?

¿Se supone que Pedro Cahn es un terrorista? ¿No se parece a un razonamiento de extraviados?

Segunda: Lo que está en peligro en  el país no es la democracia, sino LA CORDURA.

Tercera: Si Alberto Fernández representa «la infectadura», ¿que son Bolsonaro y Trump, por ejemplo?

Cuarta: ¿Se protesta contra un gobierno que está tratando de proteger a la población?. Esto sería, algo así, como la comparativa que vi en las redes, «la infectadura cívico militar del genocidio paradójico: te obliga a no morir».

Para hacerla más completa, sólo les faltó agregar algunos de los lemas que usan  los divagantes que salen a protestar contra la cuarentena, como los del sábado 30 de mayo. Según ellos  la pandemia está originada en un «nuevo orden mundial». Otro de los slogans es que «el virus no existe» (¿para que se ponen barbijos entonces?), cuando se les menciona la cantidad de muertos que  anulan esa razonamiento, mencionan que todos los datos son falsos (o sea se pusieron de acuerdo todos los países para fraguar datos). Otro slogan es «yo no voté a Cahn» sin analizar que  quizás la mejor decisión de Alberto para tratar la pandemia, ante el desconocimiento  sobre las características  de la misma, fue rodearse de un número importante de los mejores especialistas en infectología, pero quedando siempre claro que  ellos aconsejan y el que decide siempre es el Presidente. Sólo falta que mencionen un comunismo intergaláctico.

Realmente, lo que se niega a aceptar esta gente es  QUE HAY UNA SOCIEDAD QUE ESTA ASUSTADA, QUE NO SE QUIERE MORIR. Tan bàsico como eso. Y por eso respeta, en general, y cumple la cuarentena.

Y que, como dijera Santiago Cafiero,  esos anticuarentenas LES ESTAN FALTANDO EL RESPETO A LA SOCIEDAD ARGENTINA, que hace un enorme  esfuerzo por  cumplir, en su gran mayoría, con las condiciones establecidas por la cuarentena, porque a todos  se nos está haciendo eterna. y mucho más  a los que menos tienen, pero también sabemos que es la única alternativa válida para luchar contra el virus hasta tanto se encuentre una vacuna.

Por Roberto M