Mabel Diaz, referente del barrio Cuatro Vientos: «Además de la asistencia, es fundamental la contención al vecino»

 

 

Mabel Díaz es la responsable de la Unión Vecinal Cuatro Vientos, espacio que organiza a los vecinos del barrio de la localidad de Trujui  desde hace mucho tiempo. Allí se han realizado  diversas actividades, algunas de ellas son: talleres de capacitación, sede de Fines 2 y apoyo escolar.  Pero en estos días dan respuesta a la principal demanda del barrio: la comida.

Es por eso que desde que comenzó la cuarentena realizan una olla popular dos veces por semana, la cual es complementada los otros días con una potente merienda.

“Estamos en la lucha, difícil pero seguimos firmes. Cuesta un montón, muchos vecinos sin trabajo, los chicos no comen  en el colegio y entonces las familias tienen que parar la olla para siete,  ocho o diez personas, a esto sumale  la incertidumbre de no saber cuándo van a volver a trabajar. La mayoría de los vecinos trabajan en la construcción o en negro…”

Las familias que se acercan a la Olla son alrededor de 40 o 50 ,y algunas de ellas son numerosas. También asisten a abuelos que están solos llevandoles la vianda para que no salgan, pero hay algo que se destaca del trabajo que realizan, y es que no quieren quedarse con el mero asistencialismo, sino que intentan ir un poco más allá:

“Es muy importante el escuchar, alentar, acompañar a los vecinos. Nos organizamos,  los  respetamos mucho, la comida es rica y abundante como si fuera para nosotros. Le hacemos bien a la gente, charlamos con ellos, les hablamos del Covid 19, tomamos las medidas de protección y prevención todo el tiempo. Son muchos vecinos los que colaboran. Somos gente que no nos sobra, damos lo que tenemos y eso tiene un valor más”.

La solidaridad florece en el barrio y es por esa generosidad que se realiza tal gesta,  pero es también una evidencia de la ausencia del Estado. Mabel cuenta que si no fuera por los vecinos y  la ayuda del Movimiento Político donde milita (FOP), que conduce José Barreriro, no podrían contener a tantas familias.

Respecto a si ha tenido articulación con el municipio es muy terminante:

“No nos ayudan, nadie se acercó. Nadie te escucha. Son sordos. El estado está ausente. No se preocupan por los colegios que no les llegan los alimentos, ¿se va a preocupar por las ollas? La gente que viene acá nos cuenta que en la bolsa de las escuelas (responsabilidad del SAE en manos de la Secretaria de Educación de Moreno), no les viene nada, la mitad de las cosas. Y nadie se hace cargo. Es una lucha con los papás. El municipio no ayuda en nada, dejan a los docentes y familias a la  deriva. A este gobierno no le interesa. Una sola vez recibimos ayuda y fue una cuestión personal de un funcionario, después nunca más”.

Mabel Díaz reclama que las autoridades locales puedan acercarse y conocer lo que hacen. Hasta ahora, allí, como en tantos otros barrios donde no hay punteros que respondan a la gestión, solo la organización popular puede salvar a los vecinos”.