No a la extradición de Facundo Molares

Facundo Molares se encuentra preso en el penal de máxima seguridad de Rawson luego de que, en 2019 fuera interceptado por Policía Federal en casa de su padre.  Actualmente, hay un pedido  por parte del gobierno colombiano que, encabeza Iván Duque, para extraditarlo.

El ex guerrillero se incorporó a la militancia social y política desde muy joven; fue partícipe activo de las luchas de diciembre de 2001 en nuestro país; luego fue internacionalista en Colombia hasta que las FARC se disolvieron como organización político-militar en virtud de los acuerdos de Paz de La Habana, firmados y vigentes.

Posteriormente,  estuvo un tiempo en Argentina hasta que decidió ir a Bolivia a defender el Gobierno de Evo Morales. Allí participó como periodista y activista en diversos modos en el proceso boliviano. En ocasión del golpe de Estado contra el gobierno plurinacional de ese país,  fue detenido y golpeado brutalmente. El estado de su salud ya muy resentida por enfermedades previas, se vio agravada por el momento de la detención.

Luego de intensas gestiones por parte de organismos de DDHH con el Gobierno Nacional, en diciembre de 2020,  Cancillería logra traer de regreso al militante revolucionario. Sin embargo, el 7 de noviembre del año pasado se lo volvió a detener.

El Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández,  justificó el accionar de las fuerzas Federales argumentando que tenía pedido de captura  internacional y la Interpol lo buscaba por secuestro extorsivo, arma de fuego de grueso calibre y otros cargos.

Cabe destacar que en Colombia se firmó un acuerdo entre la FARC y el Gobierno del ex presidente Santos, donde se declaró la paz con cese de armas y amnistía para los guerrilleros. Pese a esto, la orden de captura contra Facundo, de 46 años, se realizó igual.

Desde distintos organismos de DDHH se está reclamando que no se permita su extradición ya que en caso de que eso suceda su vida corre  peligro.

Es lamentable la posición del Gobierno Nacional, que no solo debería evitar la extradición, sino que debería liberarlo ya que debería estar cubierto por la negociación entre las fuerzas Revolucionarias y el Gobierno cafetero.