Otro periodismo es posible

En días en que el periodismo pasa horas hablando de una conductora (de escasa credibilidad) que dice ser amenazada e intimidada por el Presidente de la Nación, de la justificación de la justicia por mano propia y que los periodistas M, quienes se cansaron de pedir que se abra la cuarentena, ahora dicen que fue apresurado; aparece un aire fresco proveniente de medio oriente y de la mano de un desconocido periodista argentino.

La referencia es a Fernando Duclos, quien ayer fue reconocido por la Honorable Cámara de Diputados de La Provincia de Buenos Aires. Con de 34 años ya ha recorrido una enorme cantidad de países. Hace más de un año conoce países muy lejos de nuestro continente, y realiza formidables crónicas en las que resalta sus culturas, costumbres y la vida cotidiana de ese extremo del mundo que tan extraño nos parece a los occidentales.

De forma autogestiva y autodidacta, describe y reivindica el poder de las historias y se contrapone al relato hegemónico occidental al que estamos acostumbrados. Sus vivencias y cada tesoro que encuentra en forma de palabras o imagen, lo comparte en su cuenta de Twitter dedicada especialmente a narrar las crónicas de sus viajes (@periodistan_).

Cuando era un adolescente, recorrió el continente latinoamericano, desde Buenos Aires hasta Nicaragua. Más adelante, viajó de Etiopía a Ciudad del Cabo. Ahora recorre la ruta de la seda desde Barcelona a Beijing, atravesando las estepas, montañas y praderas en las que los grandes imperios de la humanidad nacieron y con el tiempo, indefectiblemente, murieron.  Últimamente ha recorrido Kenia, Etiopia, Uganda Burundi, Tanzania, Mozambique, Zambia, Botswana, Ruanda, Somalilandia y Sudafrica.

Su magnífica obra periodística fue declarada de Interés Legislativo por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. El Diputado Facundo Tignanelli llevó la propuesta en febrero y luego de unos meses fue acompañado por sus pares.

Esto que, quizás para los medios hegemónicos de comunicación sea algo intrascendente, resulta de gran relevancia para los que aspiran a un periodismo comprometido, popular y de calidad. Es un granito de arena para alcanzar en la nueva camada de periodistas, la conciencia de que se puede construir una comunicación alternativa con miradas diferentes, que reivindiquen valores de solidaridad social, colectivismo y sobre todo, una infinita diversidad cultural.