«Deben respetar la autonomía de las trabajadoras sexuales»

 

 

Georgina Orellano es la Secretaria general de AMMAR, el Sindicato de trabajadorxs sexuales de Argentina. También es militante feminista desde hace muchos años, y promueve un feminismo popular, no clasista, que respete las diferentes luchas dentro del Movimiento, y que sobre todo, entienda a la libertad desde un lugar más complejo que el que tradicionalmente se legitima desde el “sentido común”.
Desde Séptimo Sentido hablamos con ella para saber cuáles son sus sensaciones luego de que desde el Ministerio de Desarrollo de la Nación hayan sido reconocidas como trabajadorxs de la Economia Popular, y al poco tiempo, dadas de baja junto a la totalidad del registro de trabajadoras y trabajadores del RENATEP.

“La alegría duro pocas horas, durante ese tiempo pudimos contarle al Estado cuales son nuestros ingresos, nuestra situación habitacional, cuantas y cuantos somos. Porque el registro es nacional y busca conocer la realidad de los trabajadores informales de todo el país. Pero, lamentablemente, se dio de baja por completo. La respuesta de porque se echó para atrás con la decisión, tardó en llegar por parte del Ministerio»

7 S- ¿Cuál fue su comunicación con el Gobierno Nacional?
-Se comunicaron con nosotras para decirnos que están escuchando distintas opiniones de todas las categorías que se incluyó en el registro, para conocer las distintas realidades de cada una, y que luego se abrirá una mesa de dialogo donde nos recibirá el ministro Daniel Arroyo junto a la Ministra de la Mujer Eli Gomez Alcorta.
Celebramos ser convocadas para poner sobre la mesa toda la emergencia que estamos viviendo por la falta de reconocimiento de derechos, producto de la clandestinidad, que nos expone a violencia institucional y a mucha precarización.

7S-Hay un sector del feminismo que, para referirse al trabajo sexual, habla de libertad condicionada y brega por que no sean reconocidas por el Estado. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
Para hablar de libertad hay que empezar a complejizar el término, ¿a que llaman elegir libremente? Hay que contextualizar cual es tu procedencia social. A nosotros no nos gusta que se hable de libertad y elección, pero no negando nuestra realidad, nosotras no elegimos nunca, los que venimos de la clase trabajadora no elegimos que trabajo hacer, pero no solo los trabajadores sexuales, sino que eso es algo que atraviesa a toda la clase trabajadora y se da por la desigualdad social, por la falta de oportunidades, por los trabajos precarios, la mala distribución, la no ampliación de derechos y los trabajos precarios y femenizados a los que nos vemos expuestas a realizar cumpliendo los mandatos patriarcales que refuerzan que el lugar nuestro (mujeres, lesbianas, trans y travestis) es el de la casa, la limpieza, cuidado de niños o mayores.
Nadie elige en este sistema capitalista, nuestra libertad está condicionada por la falta de oportunidades, eso no justifica que se infantilicen nuestra voz y que se nos quite el poder que tenemos, yo no elegí ser puta, pero sí, opté ser puta dentro de las opciones que tengo, y esa decisión debe ser respetada y legitimada, así como la que decide el empleo doméstico, niñera, en una fábrica o súper mercado. Aquellas que elegimos ser trabajadoras sexuales debemos ser respetadas. Deben respetar nuestra autonomía, lo que no tenemos es el acceso a oportunidades laborales, porque hay falsa conciencia de clase, porque piensan que toda tenemos las mismas oportunidades y vivimos iguales. A nosotras nos gusta hablar de opciones, y nos gustaría que un sector del feminismo hable de ampliar derechos, y no de pensar en si es legítimo, o si la elección es libre o no.